Los yogas sutras de Patanjali

28.08.2018

Los yogas sutras de Patanjali se pueden considerar pautas y guias que llevan al yogui a una vida más sana y más feliz, nos permiten ser consciente de nuestro comportamiento para luego introducir cambios en nuestra manera de relacionarnos con el mundo.

Los Sutras de Patanjali están compuestos alrededor de 200 a.c.

Es un conjuntos de ciento noventa y seis aforismos que explican las ocho fases por
las que hay que caminar para llegar a la iluminación del Ser.

La práctica se centra en calmar las fluctuaciones de la mente y equilibrar el estado de dicha en el que el practicante se desprende el ego permaneciendo absorto en su propia unidad con lo divino.

Nuestra mente está en una constante actividad egocentrista, siempre en marcha. Nuestros prejuicios, deseos y pasiones nos llevan al abismo de la confusión, el dolor y
el sufrimiento. El yoga ofrece la liberación de este sufrimiento y Patanjali
nos brinda una orientación variada sobre la práctica para serenar la mente que
causa el sufrimiento al mundo.

Según Patanjali, debemos comenzar con la observación ética y espiritual avanzando en una senda de ocho etapas para llegar a experimentar los beneficios del yoga. 

Estas etapas son las siguientes.

Yamas. Primera etapa. 

Yamas nos explica los principios éticos de la vida diaria, nuestra relación con los demás y con nosotros mismos. Hay cinco yamas.

1. Ahinsa. Significa no violencia, respetar nuestro propio cuerpo y el de
los demás seres del mundo, tratado con compasión, compresión, respeto y mucho
amor.

2. Satya. Significa decir la verdad, ser sinceros con nosotros mismos y con los
demás. La verdad debería decirse cuando no hace daño a nadie y cuando es
agradable.

3. Asteya. Significa no robar, es liberarnos el deseo de tener algo que no nos hemos ganado o que no hemos pagado.

4. Brahmacharya. Significa respeto hacia ti y hacia los demás en las relaciones íntimas, hacer un uso adecuado de la energía para que sea posible conocer el amor divino a través de la capacidad de amar con una comprensión absoluta y superior de consciencia.

5. Aparigraha. Significa sin apego, sin ambición, estar libre del deseo, se trata de vivir con generosidad de espíritu sin esperar nada a cambio, con paciencia firmeza y comodidad.


Niyamas. Segunda etapa.

Los Niyamas nos explica los principios éticos de la vida diaria para relacionarnos con nosotros mismos, ser más auténticos y practicar las enseñanzas.

Según Patanjali hay cinco Niyamas.

1. Saucha. Significa limpieza, cultivar la pureza del cuerpo y de la mente como si fuera un templo. La práctica de asana desintoxica el organismo, eliminando toxinas causadas por el entorno y la dieta alimenticia, mantenernos limpios, con baños nos ayuda a purificar el cuerpo, comer alimentos frescos y sanos nos proporciona una higiene interior y limpiar la mente para mantener un estado elevado de consciencia.

2. Santosa. Significa pureza, contentamiento, aceptación, sentimos humildad y satisfacción en la sencillez de las cosas, esa sensación nos inspira a nuestra felicidad, aceptamos la vida como un proceso de aprendizaje, crecimiento y evolución,
aceptándonos con amor y gratitud, nos sentimos satisfecho y libres de expectativas.

3. Tapas. Significa servicio y actitud de compromiso y disciplina para estar presente todo lo que puedas. Es una sensación de satisfacción. La práctica diría forja nuestro carácter y nos muestra nuestra verdadera naturaleza.

Nos ayuda a dirigir nuestra propia energía hacia nuestra verdad, atentos a las sensaciones, cuerpo respiración, corazón y mente.  

4 Svadhayaya. Significa estudio de introspección hacia
nosotros mismos como seres espirituales, conlleva una atención en todo lo que
hacemos en el mundo, aceptando nuestras limitaciones y permanecemos centrados
en nuestra verdad que es la que nos hace libres.

5. Ishavarapronidhana. Significa entregarse a lo divino, nuestra razón de ser es más clara y superamos el yo individual para conectarnos con la unidad divina.


Asanas. Tercera etapa.

El termino Asana se traduce como posturas, donde podemos observar estar presente en el propio cuerpo, de habitarlo y de existir en el. La traducción literal de asanas es "tomar asiento" aquí mismo en este momento, cultivando la comodidad y la presencia.


Pranayama. Cuarta etapa.
 Patanjali, nos dice que el Pranayama es la toma y liberación controlada de la respiración en una postura establecida firmemente.

Cuando observamos el curso de la respiración a través de las fases naturales de inhalación, pausa, exhalación y pausa el proceso se vuelve más suave y sus efectos más sutiles. Finalmente se supera la técnica avanzando a un estado de dicha.


Pratyahara. Quinta etapa.

La práctica de Pratyahara consiste en llevar la atención dentro, aliviándonos de
distracciones externas. La mente tiende a ir detrás de cualquier cosa que
estimule los sentidos y los pensamientos. Pensamos tal como percibimos y
actuamos como pensamos. Pratyahara nos permite dejar las circunstancias externas y céntranos en el interior.


Dharana. Sexta etapa
 Cuando somos capaces de dejar las circunstancias externas y centrarnos en el interior
conseguimos un estado de atención plena. conseguimos el estado de Dharana atrayéndonos de los sentidos.


Dhyana.Septima etapa.
 Cuando permaneces en el estado continuo de concentración interior conseguimos el
estado de Dhyana donde te vuelves uno en cuerpo, mente y respiración, un estado de conciencia en el que el sujeto y el objeto, el pensamiento y el pensador se disuelven en uno. Estado completo de meditación.

Samadhi. Octava etapa.
 Es un estado de  pura dicha y la iluminación, donde podemos sentir la unidad con el todo.

Estas  etapas  de sabiduría se pueden comparan con un árbol.

Yamas, crea raíces, para vivir clara y honradamente a través del ser ético.

Niyamas, es el tronco del árbol con una base pura en el cuerpo y la mente.

Asana, crea las ramas, extendiéndose con fuerza y flexibilidad para moverse con la brisa de la vida.

Pranayama, viene simbolizado por las hojas trayendo fuerza vital a través de la respiración.

Pratyahara, es la corteza que protege al árbol de los elementos exteriores e impide que tu esencia se evapore

Dharana es la sabia que corre por las venas del árbol y por sus hojas manteniendo el cuerpo y la mente firme.

Dhyana, es el fruto más completo de la práctica.

Shamady, es el estado de la pura dicha en conexión con tu Ser y con tu divinidad.